Rhonda Byrne, autora de la Ley de la Atracción, creía que si ella deseaba algo, el universo se lo daría. Deseaba tener dinero, así que escribió un libro, y el universo le dió dinero. Pero escribió el libro, lo puso a la venta, y desarrolló una campaña de marketing que colocó en la mente de cada uno de sus seguidores la idea de que adquirir el libro era indispensable para el éxito. El universo no tuvo nada que ver en ello. Sus seguidores son ahora 5.99 dolares más pobres, y ella es 5.99 dólares mas rica cada vez que alguien se traga su chorizo. Todo un éxito.
Pero pensar que el universo proveerá lo que necesites es absurdo.
¿Por qué? simplemente, por que el universo no tiene ninguna obligación contigo. No te debe nada. Obtienes únicamente lo que mereces, y cosechas únicamente lo que siembras. Pensar en dinero no te dará dinero, y pensar en mujeres no te traerá mujeres, tienes que salir a ganartelo.
¿Cuantos libros han escrito y vendido los seguidores de El Secreto? (A excepción, claro, de aquellos que surfearon la ola de popularidad de “El secreto” y escribieron libros bajo su sombra, como “El Secreto para Gerentes” o “El Secreto para Amas de Casa”y medio centenar de etcéteras…)
Hace algunos muchos años, conocí a un gurú del mentalismo. Y aunque sus enseñanzas eran profundas y serias, tenían un muy grueso barniz de puñetería mental. “A veces” me dijo, “voy conduciendo y llego a una intersección, y si me concentro fijamente, puedo hacer que todos los semáforos en mi camino cambien a verde”
“Genial!”, le dije, “¿y cuanto tiempo necesitas concentrarte en que cambien?”
“Pues, generalmente uno o dos minutos… pero siempre logro que cambien a verde”
Al igual que todos los que desean más dinero, y cada quincena reciben su cheque. No lo recibieron por que lo desearan, lo recibieron por que se lo ganaron, cambiaron 15 días de su vida a cambio de un pedazo de papel. Pero, sentarse a esperar a que algo suceda no es tomar acción.
Pensar es bueno, es la semilla de la acción. Pero pensar sin actuar es fallar.
